Abril 28, 2008...1:09 pm
Malthus y el arroz

Leyendo el Público he encontrado dos noticias que. Una es la de la preocupación de las Naciones Unidas por el precio de los alimentos, que cada vez es más caro, especialmente el del arroz, otra es la de la preocupación de algunos científicos sobre el aumento de la población mundial.
La primera noticia habla de los 700 millones de asiáticos que viven con menos de un dólar al día, también en su artículo de hoy Espido Freire se ocupa del tema y habla de un futuro cercano en el que, en el mejor de los casos, los hogares españoles tendrán menos comida y de peor calidad.
La segunda noticia se refiere a la reaparición de las ideas de Malthus, aquel que decía que sobrían seres humanos en el planeta. Recoge las preocupaciones de científicos como Santiago Grisolía o investigadores del CSIC. Piden que se cobre más impuestos a las familias numerosas, en lugar de concederles ventajas fiscales.
Pero no todos escuchan a los científicos. Por ejemplo, en África, el continente que sale peor parado en esto (como en todo lo demás), la Iglesia Católica es la más firme opositoria de las ideas malthusianas, y prescribe cualquier conducta sexual que se aleje de las enseñanzas de los Evangelios.
Una gran parte de los africanos que escuchan a los obispos les hacen caso en una cosa (el preservativo es pecado) pero no tanto en otra (el adulterio también), lo que no ayuda a frenar el SIDA, un factor no deseado pero muy útil para los propósitos de los malthusianos. Uno se puede preguntar de qué lado está el primer mundo acerca de esto, si se preocupan por las almas de los nonatos africanos o de que el día de mañana no vaya a surgir otra India o China que provoque más escasez.
¿Y qué pasa con los países musulmanes? La foto de la noticia de Malthus es, curiosamente, la de cientos de pakistaníes apiñados en un tren. Por lo general, ellos sí hacen más caso a sus clérigos, y la población musulmana aumenta a gran velocidad, sin anticonceptivos ni SIDA (Oriente Medio es la zona del mundo con menos incidencia de la enfermedad). ¿Qué hacemos con ellos? ¿Los bombardeamos? Quizás George W. Bush pensaba más en Malthus que en el terrorismo internacional cuando decidió prender la mecha iraquí, nunca lo sabremos.
En esa noticia de Público, entrevistan a la portavoz de Population Connection, una organización estadounidense que persigue la “estabilización” de la población mundial. No es que sean partidarios de medidas drásticas como la política china del hijo único, se conforman con distribuir anticonceptivos por el tercer mundo.
No sé si será verdad, pero da la impresión de que ahora que las cosas empiezan a ir mal, nos hemos vuelto menos hippies y peores personas, porque no he visto a ningún alto cargo decir que lo que tenemos que hacer es resignarnos con un trozo más pequeño del pastel.
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